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Debemos saber que el mal uso continuo de los productos de limpieza afecta a la salud tanto como si fumáramos 20 cigarros al día

El trabajo de una empleada de hogar que tiene contacto frecuente con productos desinfectantes y limpiadores implica un mayor riesgo para este colectivo de desarrollar asma y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva), en especial, si se utilizan en forma de sprays, por ello es importante tener conocimientos de cómo se deben utilizar estos productos para evitar riesgos.

La lejía y el amoníaco son productos que usamos a diario en nuestros hogares y son los que más probabilidad tienen de causarnos daños pulmonares, son productos químicos peligrosos y que si además por desconocimiento los usamos juntos, podrían dañarnos seriamente los pulmones.

La manipulación de productos químicos es causa tanto de accidentes de trabajo como de enfermedades profesionales.

Por ello es importante establecer unas adecuadas pautas para la manipulación de estos productos de limpieza.

productos de limpieza

Recomendaciones a tener en cuenta:

  • Antes de usar cualquier producto químico, se debe leer atentamente la etiqueta y las indicaciones de uso.
  • No beber o tomar alimentos mientras utilizamos los productos de limpieza.
  • Lavarse bien las manos después de utilizar productos químicos.
  • Asegurarse de tener siempre cerrados los envases que contengan productos químicos peligrosos.
  • Protegerse las manos con guantes cuando se utilizan los productos de limpieza de alto riesgo.
  • En caso de quemaduras por productos químicos, lavarse las manos con agua al menos durante 20 minutos.

Y por último podemos añadir a nuestras recomendaciones que con el uso de los esprays debemos recordar:

  • Abrir las ventanas y tener una buena ventilación durante la limpieza y especialmente cuando usamos los sprays. Hay expertos que no recomendarían el uso de sprays no por su contenido si no por su forma de aplicación, pues especialmente los aerosoles dejan partículas en el aire que respiramos. No olvidemos que hace 30 años no se utilizaban los sprays, aunque son muy cómodos, no por ello son imprescindibles.
  • Leer las instrucciones de uso para conocer los componentes del contenido, la distancia de aplicación, etc.
  • Como hemos comentado al principio, NO mezclar distintos productos de limpieza, pensando que así pueden ser más eficaces, algunas sustancias pueden reaccionar de forma negativa para nuestra salud.
  • Siempre que se trabaje con productos químicos en necesario que nos lavemos las manos pues sin darnos cuenta podríamos tocarnos los ojos o la boca o cualquier alimento y sufrir posteriormente las consecuencias.
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