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Quiero expresar mi opinión sobre un artículo del diario el País, publicado el 18 de febrero, referente a las empleadas de hogar internas” autora Berta Ferrero y su título:

“DONCELLAS INTERNAS SIN CONTRATO EN PLENO SIGLO XXI”

Artículo que se puede leer desde aquí

Este artículo manifiesta la casi esclavitud de las empleadas de hogar internas, sin permiso de trabajo, y después de leerlo no puedo dejar de exponer mi punto de vista como agencia de colocación de empleo de servicio doméstico y como ciudadana española que soy.

En primer lugar, no entiendo que haya trabajadoras sin permiso de trabajo en España, parece una incongruencia, como tampoco entiendo que existan empleadores que a su vez contraten a una empleada de hogar sin regularizar. Ambas situaciones nos perjudican a todos, porque la trabajadora no cotiza a la Seguridad Social y sin embargo se beneficia de ella al residir en nuestro país y a su vez, el empleador no paga su parte correspondiente de Seguridad Social, las dos situaciones perjudican a todos los ciudadanos que cumplimos correctamente con la ley.

Dicho esto, quiero aclarar que los empleadores que ofrecen un trabajo a las empleadas de hogar no son “marcianos” sino personas normales, algunos mejores y otros peores. De la misma forma que en cualquier empresa o trabajo, todos los trabajadores tienen que aguantar alguna situación que probablemente no les agrade de su jefe o superior, las empleadas de hogar tienen que aguantar a veces el mal humor de su empleador, pero por supuesto sin permitir que les pierdan el respeto, para ello deben conocer sus derechos y obligaciones.

empleada de hogar limpiando con aspiradora - doncellas internas

Sin embargo, cuando una empleada de hogar consigue el trabajo a través de una agencia autorizada de empleo, siempre puede recurrir a la agencia cuando tiene un problema con su empleador, sin embargo, la empleada de hogar sin permiso de trabajo no puede beneficiarse de esto porque consigue los trabajos por su cuenta.

Yo creo que el problema reside exclusivamente en que las empleadas de hogar sin permiso de trabajo, no deberían de trabajar sin estar regularizadas, porque generalmente lo hacen por un salario más bajo, aguantan carros y carretas a los empleadores y con esto están perjudicando a todas aquellas empleadas de hogar regularizadas legalmente, con permiso de trabajo, con experiencia en el sector del hogar y conocedoras de sus derechos y de sus obligaciones, y éstas trabajadoras por cierto, también tienen familias a las que mantener.

Como agencia de colocación de empleadas de hogar, quiero denunciar esta situación. No entiendo que en un artículo publicado en El País se refiera a los empleadores como si fueran explotadores de las pobres empleadas de hogar, esto no es cierto. Cuando una trabajadora con permiso de trabajo no está satisfecha en una familia busca otro trabajo, a veces sin avisar a la familia de su renuncia hasta el día anterior, cuando un empleador no está satisfecho con su empleada de hogar, busca otra trabajadora, dándole los 15 días de preaviso o pagándolos, además por supuesto de la indemnización correspondiente.

Por todo lo expuesto, como agencia de colocación de empleo puedo decir que he visto situaciones en las que la trabajadora ha actuado mal con la familia y casos en que el empleador no se ha portado correctamente, pero como agencia de intermediación, hemos actuado y en algunos casos hemos solucionado las diferencias que tenían y que eran motivo para un posible despido.

Quiero decir con todo lo expuesto anteriormente, que sería necesario regularizar a los trabajadores que están en nuestro país viviendo y beneficiándose de nuestro sistema. Si una agencia, debidamente autorizada, de intermediación de empleo les ofreciera un contrato de trabajo debería de ser suficiente para poder conseguir la trabajadora el necesario permiso de trabajo, aunque fuera temporal por la duración del contrato, de lo contrario estas trabajadoras no pueden trabajar nunca legalmente, y esta situación deriva a una serie de problemas pues se supone que no tienen los mismos derechos, y por ello en ocasiones aguantan situaciones que no debieran, además les impide evolucionar dentro de la legalidad. Tiene que pasar 3 años, que todos lo saben, sobreviviendo de cualquier forma, hasta encontrar algún empleador que le dé la oportunidad de hacer un contrato y poder regularizarla, sinceramente no lo entiendo.

 

 

 

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