El estropajo fue patentado en 1917, y desde entonces lo hemos utilizado a diario en nuestras cocinas para limpiar tanto vajillas, como cristalerías, cuberterías, etc. Debemos saber que este utensilio es un auténtico foco de enfermedades entre ellas la conjuntivitis.

Todos pretendemos tener la cocina limpia, porque es en ella donde guardamos los alimentos que manipulamos para posteriormente ingerirlos, al mismo tiempo estos productos orgánicos están en continua descomposición, por tanto son un nido de microorganismos que en contacto con las encimeras de nuestra cocina por ejemplo, contaminan de bacterias todo lo que rozan, pero pensamos que este peligro lo evitamos limpiando posteriormente a la manipulación de los alimentos, nuestra cocina y encimera con un buen estropajo, sin embargo nos olvidamos o no pensamos que el propio estropajo puede ser un peligro de contaminación mayor.

Hay estudios realizados por el Centro de Investigación de Salud Ambiental en Alemania que dice que en un estropajo corriente podemos encontrar más de 12.900 billones de bacterias.

Las especies predominantes presentes en el estropajo son la Moraxella que es la causante más común de la conjuntivitis, la Acinetobacter, y la Chryseobacterum que en pacientes inmunodeprimidos pueden ocasionar infecciones.

¿Cómo podemos evitar este peligro?

esponja de metal

Solo hay una solución, cambiar de estropajo una vez a la semana, es cierto que esta medida supone un coste para nuestro bolsillo, pero sin duda es la mejor y más segura fórmula para evitar la contaminación por estas bacterias.

También podemos darle una vida más larga si utilizamos más de un estropajo, es decir, para limpiar la vajilla usamos uno diferente al que usaríamos para limpiar los fogones o vitrocerámica y otro diferente para limpiar la encimera. Debemos evitar usar estos estropajos para limpiar los fluidos procedentes de la carne o el pescado, pues estos son sin duda el mayor foco de bacterias, recomendamos utilizar papel desechable para este menester, evitando así contaminar en mayor grado el estropajo.

Debemos de añadir que, el mismo riesgo de infecciones que podemos sufrir a causa del estropajo, lo sufrimos también por las bayetas y paños de cocina, los cuales debemos de cambiar a diario y utilizar varios para diferentes menesteres.

Recordemos para finalizar el buen uso de la lejía que es el producto estrella para la desinfección.

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